CARTA DE UNA SOBRECARGO A SANCHEZ-LOZANO

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Buenos días Sr. Sánchez Lozano

 

El pasado mes de agosto recibí su atenta carta en la que nos cuenta, por fin, algo sobre nuestro negro futuro.

 

Llevo casi 20 años en Iberia, soy Tripulante de Cabina de Pasajeros y permítame que no me identifique, porque se positivamente que el objetivo de algunos de mis superiores va a ser matar al mensajero, y tengo dos hijos que aun dependen económicamente de mí En esta empresa, y más ahora, toda cautela es poca. Pero ya es triste no poder hablar libremente.

 

Todas las piezas van encajando. Hace pocas semanas nos desayunábamos con la noticia del despido de 14 TCP miembros del sindicato de tripulantes de cabina de pasajeros STAVLA. No soy afiliada de dicho sindicato, ni simpatizante (ni de ese, ni de ningún otro) pero lo ocurrido es una agresión a todos los trabajadores. Aunque no esté de acuerdo en muchas cosas, es intolerable lo que usted, un par de directores y nuestra verdadera dirección de RRHH, el despacho de Garrigues –que no “Iberia”- han hecho, y muy significativo de lo que está por venir. Se han cargado a una voz crítica, que va a resultar que llevaba más razón de lo que parecía. Además, es un aviso a navegantes. Pero creo que usted, y los que le informan, no han valorado el alcance de la reacción que se va a producir si pretenden que nosotros, los empleados, paguemos sus errores de gestión.

 

Nos dice en su carta, para ilustrar las pérdidas diarias, que “quizás hemos perdido la noción de lo que representa un millón y medio de euros”. A muchos empleados hablar de millones de euros nos parecen cantidades astronómicas, porque ninguno de nosotros cobramos en esos términos: ni juntando 20 años de trabajo se podría hablar de ello. Pero seguro que usted sí tiene esa noción, puesto que su salario base, según lo publicado en la web corporativa de IAG supera ampliamente el medio millón de € (632.000), a lo que se añade un bonus: literalmente “…su bonus anual objetivo será del 75% del salario base y el bonus anual máximo que podrá devengar será del 150% del salario base.” Además, “Considerando las condiciones de su actual contrato de servicios con Iberia, Rafael Sánchez-Lozano Turmo mantendrá el derecho al abono de su compensación por retiro por un importe de 1.168.000 euros¨

 

¿Ve usted, Sr. Sánchez-Lozano? Usted sí que sabe lo que son millones de euros. Y, además, seguramente está muy tranquilo, ya que está muy bien asegurado por un retiro blindado “…la provisión matemática de dicha póliza (incluyendo el rendimiento generado) se abonará a Rafael Sánchez-Lozano Turmo al momento de su cese por cualquier causa en IAG.”, lo que viene a ser que usted, haga lo que haga, aunque nos termine de arruinar, o aunque le echen, va a cobrar otro millón largo de euros. Pero, por si fuera poco, a los dos días de enviarnos esta carta en la que nos dice que va a reducir el tamaño de Iberia y anuncia despidos, leemos que han comunicado a la CNMV que “IAG prevé la entrega a sus directivos de derechos sobre más de 3,8 millones de acciones, valoradas en unos 7,2 millones de euros”, para usted “más de 500.000 acciones, valoradas en unos 969.000 euros, en su mayoría correspondientes al Plan de Acciones por Desempeño”.

 

Vamos que, por si no lo tenía muy presente, le dan otro millón más de €, mientras elabora un plan que incluye despidos y reducción de tamaño de Iberia. Menudo desempeño… o mejor dicho, menudo empeño.

 

Nos dice usted que los resultados de Iberia son insostenibles, y que el entorno ha cambiado. Pero de autocrítica, cero. Lamentablemente ya nos suena la historia, la hemos visto con cajas de ahorros, bancos, e incluso con la situación económica de las administraciones públicas. Se deterioran las cuentas, la situación del entorno difícil se ve agravada por la nefasta gestión, cuando no despilfarro o cosas peores, y los que pagan son los administrados o, en nuestro caso, los empleados. Y pagan recortándose prestaciones sociales, salarios, o como usted eufemísticamente nos dice “afectando al volumen de empleo”, vamos, lo que viene a ser echar a la gente a la calle de toda la vida, Sr. Sánchez-Lozano. Y de camino ustedes, los gestores, cobrando millones de €, total, si dice que perdemos uno y medio diario, qué mas dan 7 millones arriba o abajo. Pero estoy segura de que como yo, muchos empleados de Iberia quieren oír algunas explicaciones, yle emplazo a que nos las conteste en otra carta.

 

¿Cómo es posible que hayamos llegado hasta aquí en apenas 3 años, cuando éramos, en ese símil matrimonial que tanto les gustaba usar, una de las novias que toda compañía europea quería, con una situación saneada, líderes en nuestro mercado natural y con dinero en la caja? Vamos, que nos han casado con un señorito inglés, muy aristócrata pero arruinado, y ahora se está pegando la vida padre puliéndose nuestra dote, nos tiene en casa con la pata quebrada y encima nos ha salido pegón el señorito..

 

¿Por qué no hicieron en su día la tan necesaria renovación de flota de largo radio? Los A340-300, nos dicen, son muy poco competitivos, porque su gasto en combustible es inasumible. Leo en Iberiavión, que suponen hasta el 58% de los costes de operación, mientras que con un avión más moderno sería del 40% o menos, y ese 18% es el que hace, siempre según ustedes, cerrar líneas como Córdoba, Recife o recientemente Johannesburgo… (y las que vengan, porque la idea es retirar aviones A340-300 rápidamente, incluso antes de que lleguen los A-330 aunque suponga cerrar líneas… y su consiguiente “adecuacion del volumen de empleo”: despidos).

 

Ustedes lo demoraron por la obsesión de ligar a la firma de convenios la renovación de flota y el crecimiento. Y aquí estamos, con unos aviones A-340-300 consumiendo a raudales y unos ¿nuevos? A-330 que llevan diciendo que vienen hace 7 años, pero que no acaban de llegar porque ustedes, los gestores, lo posponen una vez tras otra, tanto que incluso esos aviones ya no son los más eficientes del mercado. Pues es su responsabilidad operar con una flota obsoleta con tan alto impacto en los costes, no de los empleados. Los empleados, que no cobramos esas cifras millonarias, nada podemos hacer salvo preguntarnos por qué hemos tardado tanto en renovar la flota pero, eso sí, ahora nos toca pagar su incompetencia con empleo y reducción de salarios ¿o lo tenían todo planeado?

 

Por qué se han empeñado en una guerra con el grupo laboral que más puede garantizar la operación sin saber cómo iba a salir el experimento? No seré yo quien defienda a otros grupos laborales, ni muchas actuaciones intolerables que nos han hecho mucho daño, pero todos hemos sido víctimas colaterales de su afán por liquidar a toda costa a los pilotos… a los que ahora están usted y los hechos dando la razón en muchos de sus argumentos sobre el futuro de Iberia. Ustedes vieron el cielo abierto el día del plante de los controladores aéreos. Por fin se les presentó la posibilidad de liquidar (o eso pensaron) a un grupo laboral cuyas condiciones –difícilmente sustituibles a corto plazo y altamente cualificados- les convierten, como en muchos otros sectores, en un grupo poderoso. Y en lugar de tratar de llegar a acuerdos, su intención es que hicieran un plante calcado al de los controladores para después, con la ayuda del gobierno de turno, liquidarlos. Aprendieron ese atajo, pero no les salió: los pilotos no entraron en ese juego, porque también aprendieron las consecuencias.

 

No les importó lo más mínimo que esa solución sea como pescar con torpedos: cae el banco de peces, pero destroza el entorno. Y así nos va, deberían tomar nota de lo que ha sucedido después con los controladores: un control de tráfico aéreo que está tocado de por vida, con los aeropuertos de MAD y BCN en la lista de los más retrasados, y nuestra operación herida de muerte porque, le guste o no, hay formas más inteligentes de gestionar que metiendo el dedo en el ojo el grupo laboral que, aunque les pese, más puede hacer por operar con seguridad, puntualidad, regularidad y economía, es decir, por asegurar la calidad (palabro junto con el de cliente que ustedes han manoseado y degradado tanto que ahora hasta tiene connotaciones negativas entre la inmensa mayoría de los empleados)

 

Ya se su respuesta a la pregunta sobre no respetar el laudo arbitral tras la última huelga de pilotos. Creo que ustedes se vieron muy cerca de la victoria total sobre SEPLA y prefirieron el “ahora o nunca”, y alargar aún más esta agonía. Pero dice muy poco en su favor, porque no se pueden cambiar las reglas del juego cuando a una parte no le conviene. Y, mientras tanto, funcionamos de pena. Sí, de pena, señor Consejero Delegado. Mientras ustedes se empeñan en ganar su guerra, prestamos un servicio pésimo y parece que a nadie le importa. Se lo digo yo, que miro a los ojos a los que aún viajan con nosotros y a veces me siento avergonzada cuando pienso en qué nos han convertido y el penoso servicio que ofrecemos semana tras semana, sin que parezca que a nadie le preocupe.

 

¿Y por qué están dejando que BA se meta en líneas que son nuestro mercado natural? ¿Cómo es posible que abran Santiago de Chile desde Londres, y aquí tengamos vetado abrir líneas que son territorio de BA? Desde luego, a esto se le llama meter la cuchara en nuestra olla: hoy conocemos que BA va a operar desde ALC a LHR en invierno, destino turístico, no de tráfico Business, operado por BA, no por un engendro low cost ¿a ellos sí les salen las cuentas? Vemos que desde AGP a LGW hay 24 vuelos semanales de BA (hasta cuatro frecuencias ¡diarias!). Desde BCN, operan 7 vuelos diarios de BA, con A320 y A319, uno de ellos con B767. ¿Cuántos opera Iberia? Ninguno. Cero. Y estos son unos ejemplos ¿Esto es un reparto “equitativo”?¿Es así como IAG defiende los intereses de Iberia y la equidad? Desde luego, menuda ayuda nos presta el señorito, ni siquiera los vuelos Reino Unido – España son equitativos.

 

¿Por qué en esta situación difícil de Iberia IAG sólo se ha preocupado de los slots de BA en Heathrow, su renovación de flota y nosotros cerramos líneas? ¿Alguien se cree que es competitivo ir a Londres para volver a sobrevolar Madrid hacia Johanesburgo? Sí, ya sabemos que el hub de BA en LHR es diferente, sus altos yields, su escasa dependencia de una red de aporte y la situación económica del Reino Unido. Pero por eso hay que tomar otra serie de medidas, y tu socio no debe ser el que, encima, te está quitando la tierra bajo tus pies en tramos Reino Unido-Latinoamérica y Reino Unido-España. A eso me refería con lo del marido pegón.

 

Por otro lado, con tanta obsesión en parecernos a Ryanair (desengáñese, nunca lo vamos a ser), han degradado el producto de corto y medio y en el largo otro de nuestros socios se está haciendo fuerte al otro lado del océano, tanto por producto, como por estrategia y no digamos por capitalización bursátil. Y, ahora LAN junto a TAM va a ser imbatible. Y ustedes mirando a Ryanair ¿En qué estaban pensando? Desde luego, como acabe LANTAM en Star Alliance estamos perdidos. ¿Es que no lo ven? ¿Qué han estado haciendo? ¿Hay alguien ahí?

 

¿De verdad que el grave problema era el corto radio y los pilotos? Si la mayoría del tráfico de corto y medio es para alimentar a nuestro hub de Madrid ¿no será que la imputación de ingresos por O/D al corto y medio radio es ridícula? Ya nos sabemos lo próximo, la Express intercontinental, con aviones de Iberia, líneas de Iberia, sistema de reservas de Iberia, todo nuestro fondo de comercio, etc…, y las mismas excusas que con BCN y Clickair, luego Vueling, Air Nostrum y Express, que si las líneas de BCN no salen, que si sólo se ceden las transversales pero no el Hub de Madrid, aunque luego también se cedan, así que para el largo radio, le anticipo algunas cosas que nos contarán: que el JFK es vacacional, el HAV “no sale”, en Brasil, Perú, Chile porque no podremos competir con LATAM, ni en producto, ni en servicio ni en costes… etc. Ese es el futuro, saltarse los convenios colectivos creciendo de forma no orgánica.

 

Pero antes llegan las rebajas. Es posible que tengamos que hacer sacrificios los de siempre, pero no le van a salir gratis. No le pueden salir gratis. Reconozca lo que han hecho mal, porque es el colmo que unos paracaidistas como ustedes nos hagan pagar por su penosa gestión y encima seamos nosotros los empleados, los que SÍ somos Iberia, los que sí tenemos interés en nuestra empresa funcione, y no porque no tenemos un colchón de más de un millón de euros si nos despiden “por cualquier causa” como a usted, sino porque de verdad luchamos por esta empresa, los que queremos dar un mejor servicio, de calidad –la de verdad-, con medios, para que nuestros pasajeros compren, repitan, y recomienden Iberia.

 

Sí, pasajeros, porque si les llamo clientes, como ustedes cansinamente repiten, me viene a la mente la idea de estafa: llamarles clientes, pero ofrecerles un producto cada día más penoso. Humo.

 

En corto y medio radio, han degradado tanto el producto para hacerlo tan parecido a las low cost que es normal que nos comparen con ellas, cuando no lo somos y deberíamos diferenciarnos de ellas, como hacen todas las compañías de red serias de Europa. Sin un triste periódico, cobrando por el servicio a bordo, con un pitch vergonzoso incluso menor que el de muchas low cost que genera quejas a diario, donde es normal que ese al que ustedes dicen orientarse, el cliente, soporte temperaturas de 34 grados en un embarque –cuando quiera le muestro las imágenes-, o hasta 5 horas con los meniscos clavados en los riñones de la persona que tiene delante, entre otras.

 

En largo radio, con un producto en clase turista que es el hazmerreír de la competencia y que, después de años reportándolo como sobrecargo, ahora gracias las presiones de AA y BA que sí invierten en la JBA, por fin van a incluir un sistema de entretenimiento que se vende como gran novedad pero que es simplemente un estándar desde hace lustros en la industria; con unas cabinas maltrechas; con ese “cliente” del que usted tanto habla que antes de sentarse en su butaca de Business Plus sabe que no va a reclinar, o que no le funciona el entretenimiento porque han viajado antes en esa butaca de ese avión. Créame, lo he vivido. Y luego, usted nos insulta diciendo que “la calidad es un estado mental”. Sí, Sr. Sánchez Lozano. De enajenación mental. La de ustedes, que venden humo. Pero no se preocupe, que lo del estado mental no se lo digo al cliente cuando tapo las múltiples deficiencias con las que lucho a diario.

 

Y ahora, después de dejarme el lomo, después de tapar carencias y tratar lo mejor posible a los que hacen que todo esto tenga sentido, a nuestros pasajeros (a los que tratamos aún mejor que a sus clientes virtuales pese a su matraca con los estados mentales y similares, pese a la falta de medios y a la mediocridad del producto), me dice usted que sobramos. Claro, se le olvida comentar que han estado dando producción a Air Nostrum, y producción -y slots, aviones, sistema de distribución e incluso el código- a Clickair-Vueling (algún día nos dirán cuanto costó aquello) y por último a Iberia Express –permítame que la llame Express a secas-. Un “proyecto ilusionante” según el Sr. Vázquez, que ha cedido producción de forma descarada, y “que no va a afectar para nada al empleo en la matriz ni a las condiciones laborales de los empleados” ¿o ya no se acuerda de lo que decían hace pocos meses? Está todo en las hemerotecas.

 

Ahora sobramos, y ahora los costes unitarios son altos. ¡Claro! Aunque usted lo crea, no soy estúpida: si no hay nuevas entradas en Iberia, es imposible que el coste unitario baje, y si además externaliza producción –quitando además aviones a la matriz- y contrata a tripulantes a precio de saldo, la comparativa nos sale aún peor a los que seguimos en Iberia. No nos engañe, no es algo diferente, son nuestras líneas y nuestros aviones. Incluya en el coste unitario de IBERIA también el coste unitario logrado al externalizar esa producción que ES nuestra y calcúlelo de nuevo. Y verá entonces que el coste unitario de Iberia y sus TCP no ha parado de bajar desde Clickair-Vueling, Express y demás experimentos.

 

Nos dijeron que Express venía a competir “cara a cara y con las mismas armas” contra los operadores de bajo coste, que era ese proyecto ilusionante que “permitirá precios asequibles, con el mismo nivel de calidad de servicio y la experiencia de Iberia”: Pues ni lo uno ni lo otro. La realidad es que le estamos regalando líneas a IB-Express a destinos donde no vuela ninguna otra compañía aérea, y los precios no son en absoluto “low cost”, basta mirar en la web de Iberia y salvo tarifas muy puntuales, de barato, nada: MAD-AGP, MAD-ALC, MAD-SVQ, entre otras, luego el único objetivo es saltarse los convenios colectivos de los empleados de Iberia, y hacer de forma perversa que suban nuestros costes unitarios por las razones explicadas más arriba.

 

Luego nos cuenta que Express es un éxito. Pero le repito, nos toma por imbéciles pero no lo somos, Sr.Sánchez-Lozano. En cualquiera de las rutas de Expréss al realizar un SY hay cientos de pasajeros de IB, y apenas la decena de Ib-Expréss. Es decir, nuestro cliente compra IBERIA, entérese bien, y le colocamos en otra cosa que se han inventado, y que es fácilmente demostrable, basta un SY, que por sí sola la Express no se vende.

 

Pero sigamos con sus declaraciones. Hace menos de un año: “se crearán 500 nuevos puestos de trabajo a finales de 2012 con el lanzamiento de Iberia Express sin que ningún empleado actual pierda su trabajo o vea modificadas sus condiciones laborales o salariales”. También negó que la creación de la nueva compañía fuera a provocar un excedente de plantilla, “ya que existen muchas rotaciones”, (¿?) y aseguró que tampoco había “un plan de prejubilaciones previsto ni ningún ERE”. Justo lo contrario de lo que nos cuenta ahora.

 

En diciembre, el Sr Vázquez, volvía a insistir: “no se despide a nadie con Iberia Express” ya que “viene a sumar, no resta nada” y que “no se reducen las condiciones laborales a nadie y se contrata a 500 personas en el primer año de vida y 1.000 en el momento en que la compañía vaya alcanzando su velocidad de crucero”.

 

Y a finales de febrero de este año en otra carta usted nos decía que “lo importante” era el mensaje positivo que nos quería transmitir: estamos poniendo en marcha las medidas necesarias para corregir esa situación, con el fin de preservar el futuro de Iberia y de todos sus empleados”. Ya se ve. Menuda corrección.

 

Bien, es evidente que, además de mentir, como gestor no tiene precio, y de visión de futuro cero. No se está cumpliendo nada de lo dicho y Express sí va a generar pérdidas de empleo. ¿Va a dar marcha atrás? ¿Van a despedir a los trabajadores de Express o a los de Iberia?

 

Habría mucho que decir también del funcionamiento, sobre la calidá (sic) –así es como usted la denomina, y creo que es un acierto, porque nada tiene que ver su calidá con el término calidad- sobre cómo al reducir los límites de carga de pago en la certificación de los aviones de Express para ahorrarse tasas, se quedan maletas en tierra –un contenedor diario en los destinos a Canarias, carritos de bebé incluidos, que luego trae ¡Air Europa! un día más tarde (y ahí tiene a su cliente tan mimado reclamando, con su bebé en brazos,… en las oficinas de Iberia matriz). ¡Toma calidá! Sería interesante ver quien paga la entrega a domicilio de maletas uno o dos días mas tarde ¿apostamos algo a que va al centro presupuestario que corresponda… en Iberia matriz?), o cómo se han encargado en la web de poner el logo de Iberia al reservar, y en letra diminuta Express... por no hablar del desastre de la operación con Vueling del año pasado,o con Air Nostrum, donde los pasajeros en conexión veían cómo sus maletas no se subían en el avión turbohélice porque no cabían… y se llevaban en camión a Madrid (por supuesto, también llegaban días más tarde a sus destinos de conexión) Y luego nos cuenta que tal escala no es rentable. ¡Si se dejan un dineral en llevar maletas días más tarde, cómo va a ser rentable! Cesión a Vueling como parte de su guerra para generar conflicto, y que lo único que generó fue un enorme cabreo a esos clientes que ustedes dicen mimar tanto. Pero todo ello daría para varias páginas más, y no es esta la cuestión.

 

Pero mire, en algo sí le voy a reconocer mérito a usted y al Sr. Vázquez: en cabrear al personal, empleados y clientes. El de tener ya no desmotivados, sino cabreados a casi 20.000 personas de diferentes departamentos, en varios países, al mismo tiempo. Desde el personal de los departamentos de planificación, marketing, financiero que no se explican muchas decisiones, a ventas, personal de carga del avión, pilotos, coordinadores, auxiliares de vuelo, administrativos, mantenimiento, hasta el jefe de la escala más remota, porque es un cabreo que trasciende fronteras, con personas que no saben cual será su futuro, incertidumbre perversamente planificada, vendiendo un producto cada día menos competitivo, a los que en lugar de formar, potenciar y reconocer su valía, se les machaca con lo caros que son, que sobran, y con una falta de información y de apoyo que mina la moral de cualquiera. Pero pese a ello, todos ellos, se dejan la piel en cada venta, en cada embarque, en cada vuelo. Desde luego, el que escriba un libro sobre la política de RRHH y liderazgo en esta compañía tiene el perfecto manual de lo que no se debe hacer jamás. Ustedes sabrán qué les salió en la encuesta esa que enviaron sobre recursos humanos y que algunas no contestamos por miedo al “gran hermano”, pero seguro que para cualquier observador externo sería impactante.

 

Desprecio al empleado, esa es la palabra. Llegan incluso a escribir a un free, cuya madre octogenaria viajó en Business de EZE, ya que turista estaba llena y no fue posible hacer a tiempo UPG a pax de pago, que “denigró la clase Business”. ¿Deberían haberla dejado tirada en Buenos Aires, pese a tener varias butacas vacías en J? Es el colmo del desprecio. Han descontratado a TCP vía SMS, con una leyenda que ponía “Iberia, tu viaje de principio a fin”. Eso se llama tacto, por no decir algo más gráfico, (pu…) gratuito.

 

Pero fíjese, pese a todo, somos optimistas. Hemos sobrevivido a situaciones difíciles y a gestores incompetentes (algunos incluso llegaron a decir que “tuvieron mala suerte, y gestionaron mal esa mala suerte”, excusa digna de estudio en escuelas de negocios…), y con ustedes no va a ser la excepción, porque nosotros sí somos Iberia, y no usted y sus paracaidistas. Y esta vez no les vamos a dejar irse tan tranquilos, cuando como poco merecen que les investiguen.

 

Ustedes entraron en Iberia como un elefante en una cacharrería, y ahora practican una estrategia de tierra quemada a su paso. IAG se ha dedicado a comprar para BA slots en Heathrow a precio de oro, a través de BMI y, de paso engordar las arcas de Lufthansa, que fue quien la vendió. Les han arreglado el fondo de pensiones a BA y renovado su flota con nuestro dinero. Con nuestro futuro, es decir, según ustedes ese que ahora hay que asegurar… con nuestros despidos. Pero creo que se equivocan, y nuevamente llegan tarde. Hemos aprendido. Hemos sufrido muchas barbaridades, como contribuyentes, como ciudadanos, ya estamos pagando los desmanes de otros, y visto a muchos caraduras irse con indemnizaciones millonarias pactadas y planes de pensiones de escándalo para del desastre que han causado con su penosa gestión. Usted lleva el mismo camino. Y no le vamos a dejar. Díganos en qué se han gastado el dinero de NUESTRA caja, que no la suya. Saquen esas cuentas a la luz.

 

Nos habla en su carta de que esta situación es debida a cuestiones estructurales. Buen intento, Sr. Sánchez-Lozano, pero no cuela. El deterioro de la coyuntura económica es evidente, así que, de tomar medidas, deben ser coyunturales, cuantificables, limitadas en el tiempo y con compromiso de compensación cuando la situación vuelva a la normalidad, pero no aproveche para tomar medidas estructurales gratis. El hundimiento del tipo de cambio €/$ no es responsabilidad de los empleados, y es coyuntural. El alto precio del combustible no es responsabilidad de los empleados, es coyuntural, y pretenden que lo paguemos nosotros. Ante esto poco se puede hacer, es muy grave, pero reconozca que si hace 7 años, que es cuanto tocaba, se hubiera renovado la flota, hoy muchas líneas no serían deficitarias. Y eso no es responsabilidad del empleado. Es SUYA.

 

Pero para que vea que no todo es criticarle, le doy algunas ideas interesantes para aliviar nuestra delicada situación.

 

Renuncien por escrito a su blindaje usted y el Sr. Vázquez. Lo hagan bien o tan mal como hasta ahora, no nos lo podemos permitir, Sr. Sánchez-Lozano No puede ser que usted o el Sr. Vázquez se marche, o le echen, y nos dejen ese pufo millonario a los empleados, que somos los pagadores de su incompetencia. Así que, antes de proponer un solo despido, o una sola medida, escriban ustedes un documento de renuncia de blindaje a IAG, pongan en copia a la CNMV y nos lo envían a todos los empleados. De hecho debería haberse ido uno de ustedes dos hace mucho tiempo para ahorrar, y el otro asumir el puesto de presidente ejecutivo. Dos por uno, porque no sabemos muy bien para qué sirve el presidente, tanto de IB como de IAG: es una mera figura decorativa totalmente prescindible, y carísima. Y ya sabe, pagamos los empleados. Si quiere hablar de sueldos, la alta dirección primero: pónganse en igualdad de condiciones. Si va a reducir salarios, antes deproponerlo deberían suprimirse bonus primero (pero no vale reducir un 20% a la plantilla y reducir un 20% el bonus… Quítenselo entero, redúzcanse el sueldo el 56% que se subieron y después se aplican la reducción que toque).

 

Los TCP hemos reducido nuestro número por avión de forma drástica, ya operamos en muchos vuelos con la tripulación mínima requerida y en otros con tripulación comercial raquítica comparada con las líneas aéreas de red, porque coincidimos en muchos aeropuertos y vemos con envidia la configuración de las tripulaciones de BA, AF, LH, KL, etc..., por tanto sabemos lo que es reducir trabajadores. Ahora le toca a la “cúpula” directiva. Antes de irse, ahorre en directivos: haga la lista de los que sobran y échelos a la calle. Perdón, quiero decir, calcule el “volumen de empleo que no va a mantener” y la “reducción de tamaño” en la cúpula directiva, “racionalice” y “optimice”, y adecue al nuevo tamaño, es decir, elimine y fusione varias direcciones. Y, de paso, cuando se marche, llévese con usted fuera de aquí a nuestra querida Dirección de Servicio a Bordo, y que el nuevo gestor coloque a gente que sepa liderar y crea enlas personas que tiene a su cargo, que ponga al frente a profesionales de prestigio y no, salvo contadas excepciones, mediocres con la bendición de los poderes fáctico-sindicales).

 

Aplique el modelo Expréss a los directivos, a ver qué opinan estos que aplauden el engendro de compañía que han creado: externalicelos, hágalos autónomos o coloque a recién licenciados a mil euros todo incluido, como ha hecho con los auxiliares de Express. Gente dispuesta va a tener a miles, tal como está el país siempre habrá alguien dispuesto a trabajar por un plato de arroz. Tendrá a gente sin experiencia, pero muy barata, que es lo que han demostrado que quieren con la Express: no le importa la experiencia, ni los años dedicados a trabajar duro, ni mucho menos el talento ¿sabe usted qué es eso?, en definitiva no le importan las personas. Y, total, para el resultado que dan algunos de sus directivos, mejor contrate becarios y al menos nos ahorramos un dineral en blindajes y sueldos.

 

Si con lo anterior cree que aún hay que recortar más, antes de tocar un empleo en Iberia, pare el disparate de Express. Tiene acuerdos firmados con tierra, con los TCP –al final el único grupo laboral con todo “firmado” que se ha quedado fuera, porque al menos el personal de tierra atiende a Express…- y un laudo con los pilotos, sean capaces de llegar a acuerdos. Y, luego, hablamos de lo que quiera. Sin blindajes, sin red y sin pólizas millonarias de pensiones. Pero tenga en cuenta lo que ya se comenta: si nos trata como ratas y nos acorrala, si alguien se cree que “es Iberia” y quiere desmantelar nuestro medio de vida, esta Compañía, tenga cuidado porque igual, como ellas, nos revolvemos y le saltamos a la cara.

 

Usted no estaba aquí en el año 94, pero a muchos de nosotros no se nos olvida ese otoño, el que viene será una réplica. En aquella ocasión, los gestores del “tuvimos mala suerte y gestionamos mal esa mala suerte” nos hicieron pagar a los empleados por sus pésimas decisiones en forma de ruinosas inversiones. Nos ofrecieron un Plan A de despidos y reducción de salarios, y amenazaron con un “Plan B” con más despidos aún y una reducción de tamaño de Iberia considerable, incluso la creación de “Iberia2”, que vendría a ser el engendro Express, si no acatábamos el plan A. Unas semanas después de conflictividad, ruido, declaraciones solemnes y mucho engaño, el resultado fue la clave 104 y la 112. De esta forma, los trabajadores primero sufrimos su pésima gestión, después la incertidumbre, rabia e impotencia de ver cómo unos incompetentes llevaban a la compañía al borde de la ruina y como colofón el pago de la factura con cargoa nuestro sueldo. No es nada nuevo, Sr. Sanchez-Lozano, lo único nuevo es que usted y el Sr Vázquez están muy bien blindados. Ya nos encargaremos los empleados de que antes de firmar una sola bajada de sueldo se quiten ustedes el blindaje.

 

Antes de terminar esta larga carta, me entero –por la prensa- del desembarco de un directivo de BA en la dirección Comercial de Iberia, casualmente el mismo día que el Sr. Jose Luis Diaz-Güel, director de Comunicación de Iberia, que debería apodarse “Diaz-Fuel” porque está rociando gasolina sobre los empleados para provocar un conflicto, nos dice que las teorías de que BA viene a fagocitarnos son meras elucubraciones y que él está dispuesto a que se reduzca el tamaño de Iberia para así salvarnos. Bien, que empiece el salvamento y se reduzca él, pero del todo. Que se vaya sin blindaje y contratamos a un becario. El mismo día que el director de comunicación, tratándonos de estúpidos, nos quiere convencer de que BA no se va a tragar a IB, los periódicos publican que cesan a todo un Director General Comercial de IB y en su lugar viene un directivo de BA “experto” en Latinoamérica –claro, es natural que ni en Iberia ni en Españano haya nadie capacitado y lo tengamos que traer del Reino Unido y ¡oh, casualidad! de BA- Y así se cierra el círculo. Han dejado a la organización desconcertada. Están colocando bombas incendiarias y gasolina de forma estratégica, en el caso de los TCP han decapitado al sindicato crítico, y solo les queda echar la cerilla, y que el miedo, la incertidumbre y la desesperación les haga el trabajo, que tengamos otra jornada de caos como el caso de los controladores, una campaña demonizándonos ante la opinión pública y pedir al gobierno una ley de urgencia que límite al derecho a la huelga en sectores “estratégicos”, y que en dos días tengan por decreto todas las condiciones laborales cambiadas, y nos traguemos otra reducción salarial brutal tipo 104, 112 y lo que venga. Pero créame, si eso llega, van a ir todos ustedes primero.

 

Ya sabemos que ni a usted ni al Sr. Walsh las personas les importan, e incluso se jactan en decirlo, pero se equivocan. Esta empresa tiene un excelente capital humano, cuenta con los mejores profesionales, los que más saben de aviación en España y los que mejor conocen su trabajo. Y nos dedicamos a transportar personas. Que, curiosamente, son atendidas por personas, los empleados. Hay que ser ciego para no verlo y empecinarse en denigrarnos, vapulearnos y hacernos, a la vez, paganos y culpables de todo.

 

Muchos de nosotros hemos decidido en algún momento de nuestras vidas formar parte de Iberia y desarrollar aquí nuestra carrera profesional, esta compañía nos ha dado todo lo que tenemos y de ella vivimos. Queremos tener el mejor producto posible y dar el mejor servicio, ser eficientes, profesionales y un referente en la industria. Y si hace falta hacer esfuerzos, yo estaría dispuesta. Pero necesitamos medios, productos de calidad y que los máximos responsables de Iberia sean personas comprometidas, íntegras y sepan liderar, ilusionar, motivar y reconocer de verdad a las personas que hacemos Iberia. Que su objetivo sea hacer crecer Iberia. Un liderazgo reconocido por todos, que nada tiene que ver con el impuesto por el organigrama, que nos de confianza y haga que entre todos aseguremos nuestro futuro. Que nos sintamos orgullosos de pertenecer a una gran compañía. Que sepa sacar lo mejor de cada uno de nosotros. Que haga que nuestros pasajeros,nos asocien a una compañía eficiente, moderna, fiable. Porque todo lo que le he puesto, lo transmite cada empleado al pasajero. Y si además el producto es bueno, ahí si podemos hablar de fidelizar clientes.

 

Eso es un líder, y eso es lo que necesita esta Compañía. Espero verle únicamente en los aviones cuando viaje por su cuenta, pero fuera de Iberia. Yo, que soy ante todo una sobrecargo profesional y comprometida, le voy a tratar de la mejor manera posible, como hago con todos mis pasajeros. Pero, por favor, aléjese de la gestión de esta Compañía. Le pido que reflexione, piense si de verdad es usted ese líder que necesitamos, y actúe en consecuencia marchándose.

 

Muchas gracias